Entrevista a Eduardo Alan en DiarioShow.com

En octubre, Eduardo Alan estará representando a la Argentina con el Pampa Racing en el Rally de los Faraones, en el duro desierto de Egipto. Este corredor de motocicletas recordará por siempre el Dakar Argentina 2009, cuando estuvo perdido y casi pierde la vida.

Ante DiarioShow.com, contó cómo se prepara para seguir desafiando a la naturaleza. Pasen, pónganse el casco y vean.

-¿Qué nos podés contar de esta competencia que vas a correr en Egipto?

-Es una competencia que es la más difícil después del Dakar porque la navegación es bastante complicada y las temperaturas son elevadas, cosa que complica un poco la carrera.

-Por ahí contaste que corriste varias carreras en el norte de África y que son apasionantes…

-Si, la verdad que si. Son muy de aventura y la diferencia con el Dakar de Argentina es que no ves a nadie, ni una persona y te encontrás totalmente solo. En Argentina hay miles de personas mirándote y nunca te sentís tan solo. En Túnez, en Marruecos y en Egipto no pasa eso y tenés que estar muy atento a la navegación para no perderte y, si necesitás ayuda, llega recién en 24 o 48 horas.

-A grandes rasgos ¿qué infraestructura se necesita para participar de estas carreras?

-Y… tenés que contratar un equipo de asistencia, que generalmente están en Europa. Yo contrato un equipo que se llama Mecasystem y ellos me brindan toda la parte de asistencia mecánica. Ellos van con un camión con mecánicos, te abastecen con toda clase de accesorios y hay un mecánico exclusivo para el piloto. Te van asistiendo a lo largo de toda la carrera.

-¿Qué expectativas de resultado tenés?

-Es una carrera del mundial de Rally, o sea que van los mejores del mundo, y lo tomo como un entrenamiento para el Dakar del 2011 porque es muy exigente y preferí una carrera en África midiéndome con los mejores del mundo. Aposté a una carrera más larga que me sirva para mejorar el tema de la navegación.

-Lo más extremo fue lo que te pasó en el Dakar 2009…

-Si, estuve perdido 18 horas en el Nihuil y nadie me encontraba, estuve con hipotermia y casi me muero. Al otro día me encontraron y pude seguir la carrera, pero estuve tres días sin dormir y fue lo que me hizo ser más conocido en el tema del Rally porque salió en todos los diarios. Lamentablemente, un día antes de mi perdida había muerto el francés Pascal Terry y, al haber un argentino perdido sin saber de su paradero, se mezcló todo con lo que me había pasado.

-Y desde ese entonces ¿qué te dice tu familia cuando arrancás una aventura como esta?

-Después de tantos años, ya están acostumbrados y me alientan, no queda otra que te apoyen porque si no es peor.

Eduardo Alan correrá en el Rally de los Faraones

El equipo argentino Pampa Racing sigue con su preparación para el Dakar 2011, donde competirá por cuarto año consecutivo. En ese contexto su piloto Eduardo Alan participará en la 13º edición del Rally de los Faraones, prueba valida por la Copa del Mundo de Rally Cross Country que se disputará entre el 2 y el 10 de octubre.

Alan correrá con la KTM que usó en el último Dakar (finalizó 70º). La máquina será asistida por Mecasystem. La comitiva del Pampa Racing se completará con Martín Caffarena, que tiene intenciones de correr el Dakar 2011 en la clase autos, y Andrés González.

EDUARDO ALAN: “El desierto de África me atrae muchísimo. Corrí en Marruecos y Túnez y siempre tuve la idea de largar una carrera desde la base de las pirámides de Giza. El Rally de los Faraones es una competencia muy importante que mantiene su espíritu aventurero. Qué mejor que correr al lado de los más grandes del mundo para medirme. Considero que es una buena decisión en función del principal objetivo que es el Dakar ya que es una carrera muy exigente, principalmente por las altas temperaturas”.

El recorrido total del Rally de los Faraones será de 3.000 kilómetros divididos en seis etapas. La salida, como es habitual, se dará desde las pirámides de Giza y todo el recorrido transcurre por los desiertos egipcios.

LAS ETAPAS
4 de octubre: Cairo – El Rammak
5 de octubre: El Rammak – Bir Karaween
6 de octubre: Bir Karaween – Abu Mingar
7 de octubre: Abu Mingar – Sitra
8 de octubre: Sitra – Siwa
9 de octubre: Siwa – El Alamein

LINKS RELACIONADOS
www.pamparacing.com
www.twitter.com/pamparacing
www.rallyedespharaons.it

Aquella odisea de Eduardo Alan en el Nihuil

El Dakar sigue siendo el Dakar, se corra en África o en Argentina. La muestra más triste fue lo que le pasó en 2009 con el francés Pascal Terry, la primera victima falta de esta nueva versión. En esa misma edición uno de los pilotos argentinos que se le animaron a la prueba también tuvo su aventura. Fue Eduardo Alan, piloto del Pampa Racing, quien estuvo perdido por más de 12 horas en las dunas del Nihuil.

Poco antes de llegar al último control de paso de la quinta etapa, a unos 15 kilómetros de la meta, Eduardo tuvo una falla mecánica y quedó a la espera de ayuda. Debido a que el Iritrack, un dispositivo de emergencia que sirve para pedir ayuda, no funcionó correctamente el argentino quedó jugado a su suerte.

Desesperados porque no había llegado al campamento de San Rafael, a la medianoche Andrés González y Martín Caffarena, miembros del equipo, decidieron ir al Nihuil para tratar de encontrar al motorista.

Recién a las 3.15 del día siguiente Alan se comunicó por celular con Gustavo Lossendiere, otro miembro del equipo. Le informó que estaba perdido con otro competidor en las dunas y que no podía pedir auxilio por la falla del sistema provisto por la organización.

A las 7 de la mañana a González y Caffarena se habían unido otros amigos, pero seguían sin encontrar a Alan. Habían tenido una comunicación telefónica que les dio tranquilidad, aunque los pilotos estaban mojados y con frío por un temporal que había azotado la zona.

Poco después uno de los helicópteros de la organización sobrevoló las dunas en busca de los competidores. Alan lo vio, pero los tripulantes de la aeronave no.

Pasadas la 8.50, Lossendiere volvió a comunicarse por celular con Alan. El diálogo siguió hasta que el motociclista vio a un endurista que andaba por el lugar. Los auxilió, les dio barras energéticas, y los llevó al encuentro con González y Caffarena. Fue otra de las historias del Dakar, que por suerte tuvo un final feliz.